"Podemos entenderla como un recurso que no se limita a la asistencia de los pacientes"

Lorena Avendaño
Psicóloga.

Que es la Psicoprofilaxis y su importancia
en la relación Equipo Médico-Paciente


Como otros vínculos la relación médica/equipos médicos, supone el encuentro entre dos o más personas.

En el proceso de cualquier tipo de intervención médica, uno, el enfermo espera ayuda y alivio a la enfermedad, el otro, médico, equipo médico, está habilitado y entrenado para asistirlo y ayudarlo a recuperar la salud, aun cuando esta tarea implique estrés, tensión cansancio e incertidumbre, ambos están inmersos en experiencias diferentes, igualmente significativas con sentidos distintos para cada uno.

Por formación, los médicos parecerían estar preparados para pensar únicamente en lo orgánico, a diagnosticar y tratar al enfermo para que recupere su salud. Se los ha formado escasamente para “entender y atender” que le pasa a la persona que le entrega su cuerpo, que siente desde su subjetividad.

Tantos médicos como equipos médicos no están libres de sentir, angustia, ansiedad, temor, preocupaciones, tensión, cansancio, impotencia, enojo, alegría, tristeza. Aun así comprometidos con sus actos realizan su labor, dejando de lado afectos y emociones que lo involucran con la persona enferma.

Entendiendo esta situación podemos visualizar el escenario, en donde tanto médicos como equipos médicos así como pacientes y familiares se encuentran, ambos vivencian un mundo de emociones, aunque vivan la situación desde distintas caras de la moneda. La psicoprofilaxis, podemos entenderla como un recurso que no se limita a la asistencia de los pacientes tampoco pretende cuestionar y desde allí modificar el modelo médico y su discurso, lo que propone una visión interdisplinaria, ya que la idea es poder ampliar la percepción sufrir/padecer del ser humano.

Es decir la psicoprofilaxis actúa en un medio que por su especificidad está relacionada con el binomio salud/enfermedad, se centra en los actos médicos, el cuerpo enfermo, el padecimiento físico, la operación, el dolor, el límite de vida, curar, morir, y que por lo tanto proporcionara herramientas para actuar en circunstancias médico-quirúrgicas, desde un abordaje amplio, flexible y abarcativo.

Es creciente la apertura de los contexto médicos a una forma de relacionarse con el paciente desde una mirada más integral, porque si bien el médico “sabe lo que tiene que decir”, desconoce cuánto, hasta donde, como será escuchado, o cual será la reacción de un paciente, frente a una noticia de un diagnostico grave, el consentimiento ante una intervención compleja o riesgosa, complicaciones postoperatorias, la negativa del paciente de ser anestesiado y operado.

Por lo tanto la psicología aporta a la medicina una mirada específica que permite registrar, de otro modo la relación del paciente con su enfermedad. En suma, la psicología ayudara no solo ante la “falta de palabras” sino también en lo que hace a la escucha de “otras cuestiones”, ya que en cierto sentido, la Psicoprofilaxis cumple una función análoga al uso de antisépticos, ya que procura eliminar del acto médico (diagnósticos, intervenciones, tratamientos etc.) los gérmenes psicológicos que puedan contaminar este proceso.